martes, 22 de junio de 2010
Capítulo 2.2
Me refugié de la luz del exterior en un callejón oscuro hasta que cayó la noche.Era hora de salir de caza y buscar a Airyna y a Payna.Comencé mi desesperada búsqueda por un parque cercano a donde yo me encontraba,pero no hubo suerte:no había ni presas,ni amigas.Me senté en el suelo pensativa,esperando alguna señal de vida que me condujese a mis dos camaradas.Tras estar un buen rato quieta en mi sitio,decidí marcharme de ese lugar y emprender rumbo hacia un manjar para mi estómago.Ésto me resultó bastante fácil,tanto que casi no me lo podía creer.Así que me arrimé a mi primer plato:una muchacha,de unos 19 años de edad,delgada,un rostro pálido y delicado,que parecía una niña.Permanecí cerca de ella,observándola,hasta que se despidió de sus amigos y se puso en marcha.Su sangre me atraía tanto que no podía controlar mis instintos,tenía que ser mía cuanto antes.No esperé mucho tiempo hasta que me abalancé sobre su cuello.Jamás había disfrutado tanto como con aquel cuello.Por desgracia,alguien me vió realizando mi tarea,y se puso a gritar.Como es lógico,me sobresalté,y siguiendo a mi instinto,me lancé sobre su cuello a la velocidad de la luz,mordiéndole y saboreando aquella sangre,que sabía a miedo.Tras acabar mi cena,me dispuse a buscar a mis dos compañeras,pero...¿por dónde empezar?No sabía dónde podría localizarlas.Este mundo es desconocido para mí.Entonces cogí una de mis cartas y convoqué a mis siervos:murciélagos.Les ordené localizar a Airyna y a Payna y traérmelas.Se pusieron en marcha.Pronto amanecería y yo tenía que refugiarme,así que me volví al almacén abandonado en el que aparecí.Esperaría allí la llegada de mis siervos y mis amigas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario