martes, 22 de junio de 2010

Capítulo 2.2

Me refugié de la luz del exterior en un callejón oscuro hasta que cayó la noche.Era hora de salir de caza y buscar a Airyna y a Payna.Comencé mi desesperada búsqueda por un parque cercano a donde yo me encontraba,pero no hubo suerte:no había ni presas,ni amigas.Me senté en el suelo pensativa,esperando alguna señal de vida que me condujese a mis dos camaradas.Tras estar un buen rato quieta en mi sitio,decidí marcharme de ese lugar y emprender rumbo hacia un manjar para mi estómago.Ésto me resultó bastante fácil,tanto que casi no me lo podía creer.Así que me arrimé a mi primer plato:una muchacha,de unos 19 años de edad,delgada,un rostro pálido y delicado,que parecía una niña.Permanecí cerca de ella,observándola,hasta que se despidió de sus amigos y se puso en marcha.Su sangre me atraía tanto que no podía controlar mis instintos,tenía que ser mía cuanto antes.No esperé mucho tiempo hasta que me abalancé sobre su cuello.Jamás había disfrutado tanto como con aquel cuello.Por desgracia,alguien me vió realizando mi tarea,y se puso a gritar.Como es lógico,me sobresalté,y siguiendo a mi instinto,me lancé sobre su cuello a la velocidad de la luz,mordiéndole y saboreando aquella sangre,que sabía a miedo.Tras acabar mi cena,me dispuse a buscar a mis dos compañeras,pero...¿por dónde empezar?No sabía dónde podría localizarlas.Este mundo es desconocido para mí.Entonces cogí una de mis cartas y convoqué a mis siervos:murciélagos.Les ordené localizar a Airyna y a Payna y traérmelas.Se pusieron en marcha.Pronto amanecería y yo tenía que refugiarme,así que me volví al almacén abandonado en el que aparecí.Esperaría allí la llegada de mis siervos y mis amigas.

viernes, 1 de enero de 2010

Capitulo 2.1

Observe como los humanos me llevaban por un camino,mientras yo miraba al exterior intentanto comprender .
Al final,pararon y me dijeron que me bajara.Obedeci a aquellos individuos que me llevaban hasta Laurant y Payna.
Al salir de aquel "coche",me fije en una chica mas joven que yo,que no se muy bien por que me llamo la atencion.Pero rapidamente me distraje al oir decir al cabecilla del grupo que en el edificio que señalaba estaban mis compañeras.
Por fin las encontraria.
El edificio era muy alto,pero ellos no parecian sorprendidos.Bueno,la verdad,es que aqui todos eran bastante altos.La pared era de color blanco,o por lo menos creo que era su color original,ahora estaba un poco sucio.
Pasamos al interior y subimos las escaleras hasta el lugar donde ponia CUARTO.No lo entendia,y tampoco entendia que hacian alli Laurant y Payna.Me estoy empezando a enfadar...esto no me gusta.
El cabecilla,saco una llave para abrir la puerta "C"... .Entramos,pero solo el y yo,porque se habia despedido de los otros.
Yo no las sentia.Ahi no estaban.A lo mejor tienen paredes magicas,que debilita mis poderes,pero alli no siento nada magico.
Fuimos hasta una habitacion mediana de tamaño,con las paredes llenas de imagenes y simbolos en carteles.
Algo iba mal.Lo sentia.
El chico me empujó hacia una de las paredes. Me pilló de sorpresa, y por ello no pude reaccionar a tiempo. Yo intentaba liberarme de la celda que había hecho él con su cuerpo y la pared, conmigo dentro, pero él me lo impedía.
Mis ojos comenzaron a tornar rojos, signo que quería decir que no era bueno seguir molestándome a no ser que ese tipo quisiese la muerte.
- Suéltame-dije furiosa.
- Ah no, nena-dijo él-. No hasta que terminemos lo que hemos empezado.
- Suéltame-repetí-, o tendré que matarte.
- Conque quieres guerra, ¿eh, nena?
Comenzó a besarme el cuello y a decirme palabras que no me gustaron nada. No podía hacer nada; no podía escapar. Sólo se me ocurrió una cosa...
Hice que mi colgante volviese a su apariencia original, mi guadaña, y entonces ésta apareció en mi mano. Aquel cerdo se sorprendió al ver la guadaña, y lo último que hizo fue soltarme. Necesitaba aquello para ejecutar mi siguiente movimiento; agarré fuertemente mi guadaña con las dos manos y me abalancé a él. El sonido de la hoja afilada en el viento sonó al momento para dejar paso a mi arma en la garganta del joven.
La cabeza del chico, con una expresión de terror, calló al suelo junto al cuerpo decapitado. La sangre bañó la habitación. Mi guadaña se convirtió una vez más en un colgante que colgaba de mi cuello y, tras una última mirada al cadáver, mirando con expresión de satisfacción, me largué de la habitación.
El resto del grupo entró en la habitación al ver que yo salía, y escuché los gritos de horror que salieron de sus gargantas cuando vieron a su líder sin cabeza. Me hubiera quedado para hacer lo mismo con los demás imbéciles de la pandilla, pero no tenía tiempo.
Debía buscar a Payna y a Laurant. Lo antes posible.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Capítulo 1.4

Aquel viernes fue el último día de clase. Había terminado 3º de la ESO con buenas notas; tan sólo había suspendido Física. Pero es que el profesor me tenía manía o algo, seguro...O quizá no era tan lista como decían los demás.
Lo único que deseaba ese día era volver a mi casa con mis notas y descansar tras la regañiña que me echachen mis padres por el suspenso. Descansar en el sofá, viendo mi programa favorito en la televisión mientras me comía un delicioso helado a la luz del sol veraniego que entrase por la ventana de mi salón. Lástima que mis planes fuesen frustrados por algo extraño que vi en una calle, donde estaba el Bar de Pepe, un bar de Madrid, que conozco desgraciadamente por mis amigas. Más de una vez habían conseguido allí algo de alcohol, pues Pepe regalaba bebidas alcohólicas a las chicas guapas...
Ese día había una gran multitud alrededor de algo, y el sonido de las sirenas de una ambulancia se acercaba a gran velocidad. Pensé en dos borrachos tras una pelea; pero los borrachos no suelen derramar sangre.
Curiosa, me acerqué a la multitud, y ojalá no lo hubiese hecho. Jamás olvidaré ese cadáver, frío como un témpano y la piel blanca. Y sus ojos...Sus ojos apagados, inertes, mostraban el terror que había sentido antes de que le matasen como lo había hecho.
Llegó la ambulancia, y uno de los médicos bajó, se acercó al cuerpo y afirmó que estaba muerto aquel hombre. No hacía falta que lo dijese; todos nos habíamos dado cuenta por la palidez de su tez. De repente, alguien exclamó:
- ¡Lo ha matado un vampiro!
Todos se sorprendieron, incluída yo. El hombre señaló el cuello del muerto; había dos agujeros que atravesaban la aorta, como si fuese...una mordedura. La mordedura de un vampiro. Todos lo tomaban por loco, y yo pensé que había bebido demasiado. Por aquel entonces no creía en los vampiros, y menos si el modelo actual de los vampiros no era Drácula sino un niñato romántico meloso.
El dueño del bar, Pepe, salió del bar y dio la razón al hombre, diciendo que una joven rubia había ido al bar y había pedido sangre, y pensaba que podía ser la asesina. Por supuesto, el médico no les siguió la corriente, ni los espectadores que estábamos allí. Entonces subió el cadáver a la ambulancia para llevárselo al tanatorio, supongo. Antes de que pusiesen en marcha la ambulancia, yo ya me había ido de aquel lugar.
Me alejé de allí con mi bici arrastrada por mis manos. Me había impactado aquella imagen. Estuve pensando en lo sucedido, cuando vi a un grupo de chavales en su coche hablando con una chica que parecía que estaba disfrazada. Disfrazada...de ángel negro, además. ¡Qué disfraz más extraño!, pensé. Sin embargo me gustaba. Deseaba ese disfraz para el 31 de octubre.
El grupo de chicos eran un año mayores que yo, e iban al mismo instituto que yo, por lo que sabía cómo eran. Solían meter a chicas jovencitas, más que ellos normalmente, en el coche, y cuando llegaban a su destino...no queráis saber lo que hacían. ¡Era repugnante! Y esa chica me daba pena. Posiblemente sólo quería ir a la fiesta de disfraces a la que iba, y la pobre inocente iba a caer en la trampa de aquellos cerdos...
Por eso, o no sé por qué exactamente, decidí seguir el coche con mi bici. Se dirigían a un barrio de Madrid, Pan Bendito, que a mí me habían contado que las gentes de por allí no eran muy de fiar, pues hay mucho ladrón y otras cosas que no quiero nombrar, y nunca me he atrevido a ir. Pero me armé de valor, pensando en que lo que me habían contado no eran más que exageraciones, y seguí persiguiendo el coche.
Pararon en uno de los portales que había por allí y bajaron todos junto a la chica. Ella era esbelta, de piel clara y largos cabellos negros. Y tenía unos ojos verdes bastante bonitos.
- ¿Aquí están Laurant y Payna?-oí que preguntaba la chica.
- Sí, tranquila, están arriba, en mi piso-dijo el cabecilla del grupo-. Sube con nosotros si las quieres ver.
La chica asintió. De verdad que me daba pena. Tenía toda la pinta de ser nueva por allí, y lo único que le quedaba era confiar en los habitantes de esta ciudad, y claro, ella no sabrá que más de uno no es muy bueno por aquí...

domingo, 13 de diciembre de 2009

Capítulo 1.3

¡¡¡Arghhhhh!!!¡¡Esa luz!!!¿Dónde estoy?¿Qué ha pasado?¿Payna?¿Ayrina?


Cuando conseguí situarme,me fijé a mi alrededor y me encontré en un lugar rodeado de telarañas y ratas,pero desierto.Estaba tan solo ese lugar que podía oir mi pensamiento.


De repente,comencé a tener una sensación extraña.Sentía la presencia de alguien que se acercaba.Más que sentirlo,lo olía.Olía su sangre,dulce y atractiva.Todos mis pensamientos se concentraron en conseguir esa sangre.


Me levanté,guiada por mis instintos,a seguir el rastro de sangre que captaba,esquivando los lugares luminosos,ya que,la luz me dañaba brutalmente.


Salí de ese lugar,que desde fuera,tenía aspecto de ser un almacén abandonado.El olor era reciente y podía seguir la trayectoria perfectamente.Así que,lo seguí con la mirada y encontré la fuente.Era un hombre,humano,simple y frágil,que debía de tener unos treinta y pocos años.Moreno,de tez pálida,ojos marrones,hermoso,pero no me atraía.Me fijé en su cuello grueso y rebosante de sangre.


Me dirigí hacia él ,facilmente,porque el lugar en el que me encontraba era oscuro.El hombre se giró hacia mí,me miró de arriba a abajo,evaluándome y sonrió para sí mismo.

-¿Quieres algo?
-Nada en especial.
-Ah,vale.
En cuanto se giró, me abalancé sobre su cuello y le mordí.La sangre comenzó a pasar por mí,produciéndome una agradable sensación.Cuando terminé mi manjar,seguí investigando aquel lugar y,me introduje por una puerta que se encontraba abierta no muy lejos de aquel lugar.Entré.Estaba llenó de gente bebiendo hasta parecer dementes.Me acerqué un poco a los ''locos''y decidí observar lo que tomaban.Tenía un olor apestoso y desde luego,no era sangre y pensé:
-Que rara es aquí la gente.Esa bebida no parece que produzca mucha satisfaccion y ,en cambio,la toman como si no pudieran parar...
-Hola guapa,¿qué te sirvo?
-¿Cómo?
-Qué si quieres algo de beber.
-Me tientas,pero mis víctimas no se suelen ofrecer voluntarias.
-¿Víctimas?¡Ja!Aquí pasan cosas raras,pero eso para mí es nuevo.
-Mire-dije,cogiéndole del cuello,ya un poco enfadada-no creo que este en posición de decir que yo soy rara,¿entiende?
-Sssii,sii.-le solte y callo al suelo.Me giré y me dirijí a la puerta-Voy a llamar a la policía.
Entonces salí por aquella puerta que comunicaba con el exterior,mientras escuchaba a unos cuantos gritar y pedir una "ambulancia".
Me fui de aquel lugar,perdiéndome en las sombras.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Capítulo 1.2

¡Maldita sea! Llevo aquí una hora y no puedo más. ¡Odio la Tierra! Es un asco de mundo. Es demasiado luminoso, para mi gusto. Pero bueno, hay que querer tu tierra natal, ¿no?
Lo extraño es que no se parece en nada a donde yo nací. Donde yo vivía hace como dos mil años, todo era bosques y ciudades preciosas, blancas como la cal, y todos iban de aquí para allá, con sus carros de caballos, y solía ver en el bosque en el que viví a las patrullas de la ciudad (recuerdo que eran sobre todo atenienses y tebanos, sí) preparándose para las batallas contra las ciudades enemigas. Sí, podía tener mucha luz, pero era un lugar bonito...
Pero donde estoy ahora es muy distinto a las tierras que yo recuerdo. Apenas hay bosques, sólo uno pequeño que veo enfrente de mí, que además está rodeado de vallas y en la puerta hay símbolos extraños para mí; R, E, T, I, R, O. No entiendo lo que quiere decir. Esos signos no son ni parecidos a los de mi lengua materna.
Aquí los edificios son grises o de otros colores más apagados aún, y hay miles de ellos. Además, son altísimos, deben de ser tan altos que desde la cima podrías saludar perfectamente a los dioses. Los carros deben de ser movidos por magia divina, porque no hay carros que tiren de ellos, que por cierto, son muy extraños porque la mayoría tienen techo, y hay personas dentro de ellos. Y los ejércitos...No hay, o eso creo yo. Lo que sí veo son carros de esos raros de colores distintos a los de los demás, y dentro hay hombre vestidos con un uniforme oscuros con cosas amarillas. Quizás sea el nuevo uniforme que llevan los soldados. La túnica no les sentaba bien...
Como me veo perdida en este maldito mundo, tendré que buscar yo solita la forma de encontrar a Laurant. Supongo que Airyna está enfadadísima, y seguro que nos estará buscando por todo el Mundo de Tinieblas, porque claro, ella no sabe que la estúpida de Laurant me ha llevado hasta aquí. Luego hablaré con ella de eso, pero de momento me meteré en el bosque que tengo delante. Al ser una vampira, Laurant se habrá buscado un lugar donde poder resguardarse de la luz.
Si pensaba que los habitantes de la Tierra eran raros, los que estaban concretamente en ese bosque eran lo peor. ¡Hay hasta un ratón gigante regalando globitos! Esto va a ser duro para mí...
Al menos el lugar es bonito. Hay hasta un pequeño lago, donde los humanos están navegando con barquitas en él. Uff, ¡me rugen las tripas! Tendré que cazar uno de esos patos que hay en el agua. Me alegra que haya nacido como ninfa de fuego, pues así podré cocinarme el pato. Llego a ser como mis estúpidas hermanas, las ninfas de los bosques...
Ya he escogido mi presa. Ahora sólo me falta matarlo con mis flechas y luego cocinarlo. Debe de estar delicioso este pato, a la brasa, calentito...
Pero, ¿qué es esto? En cuanto he disparado al pato y le he dado de lleno, todos se han escandalizado y han huído. ¿Es que nunca han visto a alguien cazar un pato para comérselo en casita? Un momento, uno de esos hombre de las franjas amarillas en el uniforme se me acerca a mí. Me coge los brazos y...¿qué? ¡Me los ha unido con una especie de metal! ¿Pero qué demonios está haciendo este imbécil?
- Está usted arrestada por posesión de armas-me dice.
- ¡Pero si sólo estaba cazando patos!-exclamo indignada.
- Y eso le parece normal...Sí, y yo soy Brad Pitt.
- No me interesa su nombre, pedazo de imbécil.
- ¡Ah, conque ahora insultamos a la autoridad! Sigue así, guapa, que vas a acabar en la cárcel rápido
- Mire, estúpido, no me va a meter en la cárcel si antes le mato. ¿Le queda claro?
- ¡Usted me va a matar a mí! Permita que me ría
Suelta una gran carcajada, y eso me mosquea bastante. ¿Qué se ha creído? Ahora mismo va a saber este tipejo lo que siente un pollo asado...

sábado, 28 de noviembre de 2009

Capitulo 1.1

Mi cabeza...¿Dónde estarán las dos estúpidas esas?.
Me encontraba en un callejón muy oscuro, pero al final veía la luz (¡qué asco, cuánta luminosidad). Ese lugar olía realmente mal (aunque sea un ángel negro, no quiere decir que no sepa apreciar cuál es un mal olor y cuál no), estaba sucio. Senti animales correteando que yo podia matar... pero debía concentrarme en la misión, así que buscaré a las pringadas estas...

Antes de salir, me di cuenta de que Laurant no debia de haber ido muy lejos,ya que este lugar era muy luminoso encambio,a Payna ,seguro que le encanta esa bola tan ardiente...

Sali de aquel callejon y me meti en una calle bastante ancha.Habia unas criaturas metalicas muy extrañas que realizaban ruidos raros,y que llevaban gente en su interior,pero no gritaban de sufrimiento,...parecian,...tranquilos.
Todo esto es muy raro para mi.
Un poco desorientada,sin querer,me meti en el paso de esos seres.Me gruñian y las personas de su interior me gritaban para que me quitara.
No sabia que hacer.Hasta que una de esas criaturas paro,y de su interior salieron varios chicos de unos 16 años,todos con el pelo en punta hacia arriba, que parecian pasarselo muy bien.
-¿Que pasa?-me dijo el que tenia los ojos azules-¿Vas a una fiesta de disfraces?
Como yo no sabia de que me estaba hablando y no me gusta que se crean superiores a mi,lo primero que pense fue en degollarlo(y me empezaron a cambiar los "tonos" verdes de mis ojos a unos rojitos),pero me tranquilice y pense que le podia sacar informacion.
-Dime donde estan Laurant y Payna ahora mismo-dije,agarrandole.
-Tranquila,-dijo uno de pelo marron muy claro,tanto que parecia rubio-nosotros te ayudaremos-dijo sonriendole a sus compañeros mientras ellos se reian-.Sabemos donde estan.Te llevaremos con ellas.Sube al coche con nosotros.
Coche,Supongo que es esa criatura.Si ellos pueden meterse,yo seguro que tambien.Mas vale que me lleven rapidito hasta ellas,porque tengo muchas cosas que decirlas...

Presentación de "Noctámbulas"

Hola a todos y bienvenidos a "Noctámbulas". Este es un blog donde no se contará la vida de las autoras, sino que contará la vida de otros personajes. En este blog os contaremos por capítulos una historia. La historia de cuatro chicas, una de ellas una humana normal y corriente, pero las demás proceden de otro lugar desconocido, un lugar oculto para nosotros...
Las protagonistas de la historia son las siguientes:

Airyna, una criatura de otro mundo. Su larga cabellera era negra como el azabache, su piel clara y sus ojos cambiaban de color dependiendo de su humor. Pero lo más especial eran sus alas de ángel negras y su guadaña, que podía convertirse en un colgante cuando ella quisiese. Su amo la ha encargado un trabajo que, junto a sus amigas Laurant y Payna, debe de cumplir, pero primero tiene la obligación de traspasar la Frontera para buscar a sus amigas en un mundo donde no hay más que luz...
Laurant, procedente del mismo mundo de Airyna. Posee una cabellera corta y rubia como el platino, la tez pálida y unos ojos oscuros y profundos. De su boca asoman mortíferos colmillos, diseñados para arrebatar la sangre de los demás. Por error había cruzado la Frontera junto a Payna, y ahora se encuentra perdida en el extraño mundo paralelo del suyo...
Payna, la amiga de Laurant y Ayrina, la primera de las dos culpable de que esté en la Tierra, el mundo que hay detrás de la Frontera. Sus cabellos eran rojos rubí, sus ojos también y sus vestiduras combinaban el negro con el color granate. Al ser una mujer ígnea, que cuando se enfada se envuelve en llamaradas de fuego y que su don es controlar este elemento, el rojo era el color que predominaba en sus rasgos. Sólo tiene un deseo: salir del maldito mundo de la Tierra...
Clade, una humana cualquiera, procedente de la Tierra, que descubre a dos criaturas femeninas y terroríficas: una especie de ángel negro y algo parecido a los vampiros que había visto en películas. Su verdadero nombre no es ese, pero, al no querer dar su nombre de verdad a esos seres, éstos la bautizan como Clade, que en una lengua antigua de su mundo, significa "lucero", o eso es lo que le dijeron cuando los descubrió en mitad de un parque...


La historia que os contamos Ire, Laura y yo, Claudia, está narrada por las protagonistas, cada día una de ellas. Es como si fuese el diario de ellas, que hablan de cómo ha sido el día, aunque su vida diaria sea tan extraña...
El primer capítulo está en marcha gracias a una de nuestras autoras, Ire. Sólo tenéis que esperar un poco para leer el primer capítulo de esta historia que da nombre a este blog...



NOCTÁMBULAS